Chellah en Rabat: de la antigua ciudad de Sala a la necrópolis meriní
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Chellah en Rabat: de la antigua ciudad de Sala a la necrópolis meriní

Desde los vestigios de la antigua Sala hasta las tumbas de los sultanes meriníes, Chellah recorre más de dos mil años de historia en Rabat. Descubre sus ruinas romanas, su necrópolis medieval, su minarete, sus jardines y sus famosas cigüeñas.

El equipo de MoroccoMuseum16 de agosto de 202615 min de lectura
Sumario

Chellah en Rabat: de la antigua ciudad de Sala a la necrópolis meriní

A pocos minutos del centro de Rabat, detrás de una imponente muralla medieval, se encuentra uno de los yacimientos arqueológicos más fascinantes de Marruecos: Chellah.

A primera vista, el visitante descubre un jardín salpicado de ruinas, tumbas, columnas antiguas y un minarete decorado con zellige.

Pero bajo este paisaje se superponen en realidad varios capítulos fundamentales de la historia de Marruecos.

Antes de convertirse en la necrópolis real de los meriníes, el lugar albergó la antigua Sala, una ciudad mauritana vinculada al comercio mediterráneo, y posteriormente una ciudad integrada en el mundo romano bajo el nombre de Sala Colonia.

Foros, templos, termas, vías antiguas y monumentos públicos siguen dando testimonio de esta época.

Varios siglos más tarde, los meriníes reutilizaron el lugar y lo transformaron en una necrópolis dinástica y complejo religioso.

Chellah reúne así en un mismo espacio arqueología antigua, arquitectura islámica, historia dinástica y paisaje natural.

Desde 2012, el sitio forma parte del bien «Rabat, capital moderna y ciudad histórica: un patrimonio compartido», inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

¿Dónde se encuentra Chellah?

Chellah se encuentra en Rabat, en la orilla izquierda del Bouregreg, cerca del Palacio Real y fuera de las antiguas murallas almohades.

La elección de este emplazamiento se remonta a la Antigüedad.

La proximidad del río, las tierras fértiles y el acceso al Atlántico hacían de la región del Bouregreg un lugar especialmente favorable para el comercio y el asentamiento humano.

Mucho antes de la creación de la Rabat que conocemos hoy, ya existía una importante aglomeración en esta zona.

Antes de Roma: los orígenes antiguos de Sala

La historia de Chellah no comienza con los romanos.

Las investigaciones arqueológicas han revelado una ocupación mucho más antigua del lugar.

Los indicios relacionados con el comercio fenicio se remontan a los primeros siglos del primer milenio a. C.

A partir de los siglos VII-VI a. C., se desarrolló en el lugar un asentamiento mauritano.

El término Mauritania no se refiere aquí al actual Estado de Mauritania.

En la Antigüedad, designaba territorios del norte de África habitados especialmente por poblaciones amazigh e integrados progresivamente en las grandes redes comerciales mediterráneas.

Las excavaciones arqueológicas han revelado restos de varios templos y de una red urbana anterior a la presencia romana.

Sala era, por tanto, una ciudad antes de formar parte del mundo romano.

Sala, una ciudad abierta al Mediterráneo

ruinas antiguas de Chellah en Rabat, Marruecos
Fotografía en blanco y negro de las antiguas ruinas de Chellah en Rabat, Marruecos, destacando su arquitectura histórica. — MAG Photography

La posición de Sala, cerca de la desembocadura del Bouregreg, le otorgaba una importancia particular.

La ciudad participaba en los intercambios que conectaban la costa atlántica marroquí con el mundo mediterráneo.

Las influencias fenicias, cartaginesas, mauritanas y posteriormente romanas se sucedieron o se superpusieron.

Esto permite comprender una característica esencial de Chellah:

el lugar no pertenece a una sola civilización.

Es el resultado de varios siglos de contactos, intercambios y transformaciones.

Sala Colonia en época romana

Tras la anexión del reino de Mauritania por Roma en el siglo I d. C., Sala fue integrada en la provincia romana de Mauritania Tingitana.

La ciudad se desarrolló entonces bajo la influencia del urbanismo romano.

Las fuentes antiguas la mencionan con los nombres de Sala y Sala Colonia.

Los arqueólogos han ido descubriendo varios monumentos que permiten comprender hoy la organización de la ciudad antigua.

Entre los restos más importantes figuran:

  • el foro;
  • el capitolio;
  • una basílica;
  • la curia;
  • unas termas;
  • un ninfeo;
  • un arco monumental;
  • calles pavimentadas;
  • distintos espacios comerciales y residenciales.

Estos vestigios hacen de Chellah uno de los lugares esenciales para comprender la presencia romana en el noroeste de Marruecos.

El foro: corazón de la ciudad antigua

Como en muchas ciudades romanas, el foro constituía el centro político, administrativo y religioso de la ciudad.

Alrededor de este espacio se agrupaban varios edificios públicos importantes.

El foro no era únicamente un espacio monumental.

También era un lugar de encuentro donde se cruzaban la administración, el comercio, la religión y la vida cotidiana.

Los restos visibles hoy todavía permiten comprender la organización general de este barrio monumental.

El capitolio y los monumentos públicos

Cerca del foro se encontraban varios edificios representativos de la organización cívica romana.

El capitolio era uno de los principales monumentos religiosos de la ciudad.

Las excavaciones también han revelado una basílica, una curia y distintos espacios vinculados a la vida pública.

Estos monumentos muestran que Sala no era simplemente un asentamiento periférico.

Contaba con las infraestructuras características de una verdadera ciudad antigua organizada.

Las termas de Sala

Los restos de las termas recuerdan otro aspecto esencial de la vida urbana romana.

Los baños públicos no se utilizaban únicamente para la higiene.

También eran lugares de sociabilidad.

La gente acudía para bañarse, pero también para conversar, encontrarse con otros habitantes y participar en la vida social de la ciudad.

El sistema hidráulico necesario para el funcionamiento de estas instalaciones demuestra igualmente el nivel de organización alcanzado por Sala.

El ninfeo y el agua en la ciudad antigua

Entre las estructuras más interesantes del yacimiento se encuentra el ninfeo.

El complejo hidráulico de Sala incluía una importante estructura alimentada por un acueducto.

El agua era esencial para el funcionamiento de la ciudad: abastecía fuentes, termas y distintos espacios urbanos.

Los restos hidráulicos de Chellah constituyen, por tanto, un testimonio especialmente valioso de la ingeniería antigua en el norte de África.

Una ciudad en los límites del mundo romano

Sala ocupaba una posición particular dentro de la organización territorial romana.

La ciudad se encontraba cerca de los límites meridionales de la presencia romana permanente en Mauritania Tingitana.

Más allá se extendían territorios menos directamente controlados por Roma.

Esta posición otorgaba a Sala una importancia estratégica.

Funcionaba a la vez como centro urbano, lugar de intercambios y punto de contacto entre distintos espacios políticos y culturales.

El declive de la ciudad antigua

A partir de la Antigüedad tardía, la situación de Sala comenzó a cambiar.

La organización romana de la región se transformó progresivamente y algunos barrios fueron abandonados o reutilizados de otra forma.

Sin embargo, el lugar no desapareció por completo de la historia.

Varios siglos más tarde, una nueva dinastía marroquí le daría una función totalmente diferente.

Los meriníes redescubren Chellah

Entre los siglos XIII y XIV, los meriníes eligieron el emplazamiento de la antigua Sala para establecer una importante necrópolis.

La dinastía meriní gobernaba entonces Marruecos y convirtió a Fez en uno de sus principales centros políticos e intelectuales.

La elección de Chellah transformó profundamente el lugar.

Los restos antiguos no fueron simplemente destruidos.

Se integraron en un nuevo entorno arquitectónico y espiritual.

Se construyó una nueva muralla.

Aparecieron monumentos religiosos y funerarios.

La antigua ciudad se convirtió progresivamente en Shâlla, la Chellah medieval.

Una necrópolis real meriní

Chellah se convirtió en uno de los grandes lugares funerarios de la dinastía meriní.

Miembros de la familia gobernante y varias figuras importantes fueron enterrados allí.

La necrópolis incluía:

  • cámaras funerarias;
  • una mezquita;
  • una zawiya;
  • una sala de oración;
  • una sala de abluciones;
  • un minarete;
  • distintos espacios religiosos.

Esta transformación convirtió a Chellah en un lugar donde se unían poder dinástico, religión y memoria.

Abu al-Hasan y el desarrollo de Chellah

El sultán meriní Abu al-Hasan desempeñó un papel importante en el desarrollo monumental de la necrópolis durante el siglo XIV.

Bajo su reinado, el complejo fue ampliado y embellecido.

Su propio monumento funerario se encuentra en Chellah.

Su estela, ricamente decorada, constituye uno de los ejemplos más valiosos conservados del arte funerario meriní.

Su hijo, Abu Inan Faris, continuó cuidando y embelleciendo el lugar.

Chellah se convirtió así en mucho más que un simple cementerio real.

Se transformó en un verdadero complejo religioso y dinástico.

La gran puerta meriní

Antes incluso de entrar en el recinto, el visitante descubre uno de sus monumentos más impresionantes: la puerta monumental meriní.

Flanqueada por dos torres, constituye la entrada principal al recinto medieval.

Su decoración combina varios elementos característicos de la arquitectura meriní:

  • arcos;
  • motivos geométricos;
  • inscripciones;
  • decoración esculpida.

La monumentalidad de esta entrada transmite de inmediato la importancia simbólica del lugar.

Una vez atravesada la puerta, el contraste resulta sorprendente.

El visitante deja atrás el entorno urbano de Rabat y entra en un paisaje formado por jardines, ruinas antiguas y arquitectura medieval.

El minarete de Chellah

El minarete meriní es uno de los elementos más reconocibles del sitio.

Su silueta se eleva por encima de los jardines y las ruinas.

Destaca especialmente por su decoración de zellige policromado.

Aunque se conserva solo parcialmente, permite imaginar la riqueza arquitectónica del complejo religioso que ocupaba antiguamente esta parte de la necrópolis.

El contraste entre el minarete medieval y las ruinas romanas situadas a apenas unas decenas de metros constituye una de las imágenes más características de Chellah.

Las tumbas meriníes

Los espacios funerarios forman naturalmente una parte esencial de la visita.

Todavía pueden verse varias tumbas y estelas.

Recuerdan que Chellah fue, ante todo, un lugar de enterramiento y memoria dinástica.

Las decoraciones funerarias combinan inscripciones, motivos geométricos y elementos característicos del arte meriní.

También reflejan la importancia concedida a la memoria de los soberanos y de los miembros de su entorno.

El estanque y las tradiciones populares

Chellah no es únicamente un yacimiento arqueológico.

A lo largo de los siglos también se desarrollaron diferentes tradiciones populares en torno al lugar.

Un estanque situado en la zona medieval está asociado a diversos relatos y prácticas populares.

Peces, anguilas y tortugas han formado durante mucho tiempo parte del imaginario del lugar.

Estas tradiciones recuerdan que el patrimonio no se limita a piedras y monumentos.

También incluye historias, creencias y prácticas transmitidas de generación en generación.

Las cigüeñas de Chellah

Las cigüeñas se han convertido en una imagen inseparable de Chellah.

Sus nidos ocupan con frecuencia las partes altas de las murallas, torres y monumentos.

El característico sonido de sus picos acompaña a menudo la visita.

Su presencia aporta al lugar una atmósfera muy particular.

Arquitectura, vegetación y fauna se encuentran así en un mismo paisaje.

Esta es también una de las razones por las que Chellah no se parece a un museo arqueológico convencional.

Es un sitio histórico vivo situado dentro de un jardín.

El terremoto de 1755

Como varios monumentos de la fachada atlántica marroquí, Chellah se vio afectada por el gran terremoto de 1755, generalmente asociado al terremoto de Lisboa.

Varias estructuras ya debilitadas por el paso del tiempo resultaron dañadas.

Con los años, partes de los monumentos acabaron en ruinas.

Esta destrucción contribuyó a crear el paisaje romántico que caracteriza hoy a Chellah: antiguas murallas, minarete, tumbas, vegetación y restos arqueológicos se mezclan en un mismo espacio.

Las primeras excavaciones arqueológicas

A partir de principios del siglo XX, Chellah se convirtió en un importante campo de investigación arqueológica.

Las primeras campañas de excavación permitieron identificar y sacar a la luz varias zonas de la ciudad antigua.

El foro, las termas, los monumentos públicos y los barrios urbanos fueron estudiados durante las décadas siguientes.

En 1920, Chellah fue clasificada como monumento histórico.

Las investigaciones continuaron durante todo el siglo XX.

Pero la historia arqueológica del lugar está lejos de estar terminada.

Nuevos descubrimientos arqueológicos

Las investigaciones recientes muestran que todavía queda mucho por comprender sobre la antigua Sala.

En 2023, se realizaron nuevas excavaciones y prospecciones arqueológicas en zonas que habían sido muy poco estudiadas desde la década de 1960.

Estos trabajos permitieron definir mejor la extensión de la ciudad mauritana y romana.

También ayudaron a identificar el sistema defensivo de la ciudad y a localizar una antigua zona portuaria vinculada a Sala.

Estos descubrimientos son especialmente importantes.

Recuerdan que Chellah no es simplemente un monumento conservado.

Sigue siendo hoy un lugar activo de investigación arqueológica.

Futuras campañas de excavación podrían seguir modificando nuestra comprensión de la historia antigua de Rabat.

Chellah y el Patrimonio Mundial de la UNESCO

Desde 2012, Chellah forma parte del bien inscrito como Patrimonio Mundial:

«Rabat, capital moderna y ciudad histórica: un patrimonio compartido».

La inscripción de la UNESCO reconoce la excepcional riqueza de Rabat, donde diferentes periodos históricos conviven dentro de un mismo paisaje urbano.

Chellah ocupa un lugar especial dentro de este conjunto.

Representa algunos de los periodos más antiguos de la historia de la ciudad: ocupación mauritana, influencia fenicia, época romana y posteriormente presencia meriní.

A pocos kilómetros, la Torre Hassan cuenta la historia del periodo almohade, mientras que la Kasbah de los Udayas y la medina permiten descubrir otros capítulos de la historia de Rabat.

El patrimonio de la capital forma así una auténtica cronología al aire libre.

¿Qué hay que ver absolutamente en Chellah?

El sitio merece ser recorrido sin prisas.

Varios elementos son especialmente importantes.

La puerta meriní

Dedica tiempo a observar su decoración antes de entrar.

Constituye por sí sola un monumento.

La ciudad antigua

Busca los restos del foro, las vías antiguas, las termas y los edificios públicos.

Permiten comprender que Chellah fue en otro tiempo una verdadera ciudad.

La necrópolis meriní

El minarete, las tumbas y los restos religiosos constituyen el corazón medieval del lugar.

Los jardines

La vegetación forma parte integral de la experiencia.

Crea un contraste especialmente fotogénico con las piedras antiguas y los monumentos meriníes.

Las cigüeñas

No olvides mirar hacia arriba.

Chellah también es famosa por las cigüeñas que anidan en sus monumentos y murallas.

¿Cuánto tiempo dedicar a Chellah?

Para una primera visita, conviene reservar aproximadamente entre 1 hora y 30 minutos y 2 horas.

Los aficionados a la historia, la arqueología o la fotografía pueden pasar fácilmente más tiempo.

A diferencia de un monumento formado por un único edificio, Chellah debe recorrerse a pie.

Hay que descender hacia los restos antiguos, explorar la zona meriní, observar los jardines y dedicar tiempo a comprender las distintas capas históricas del sitio.

¿Cuál es el mejor momento para visitar?

La mañana es especialmente agradable para recorrer el lugar con un ambiente más tranquilo.

La luz también permite observar mejor los relieves y detalles de los monumentos y los restos antiguos.

El final de la tarde ofrece una atmósfera diferente, con una luz más suave sobre las murallas y el minarete.

En verano, puede ser preferible evitar las horas más calurosas del día.

Horarios de Chellah

El sitio arqueológico oficial de Chellah indica actualmente horarios estacionales:

Horario de invierno: del 1 de octubre al 31 de marzo, de 9:00 a 18:00.

Horario de verano: del 1 de abril al 30 de septiembre, de 9:00 a 20:00.

Ramadán: de 9:00 a 16:00.

Los horarios pueden cambiar, por lo que conviene consultar la información oficial antes de la visita.

¿Qué visitar después de Chellah?

Chellah puede incluirse fácilmente en una jornada dedicada al patrimonio de Rabat.

Torre Hassan y Mausoleo de Mohammed V

La Torre Hassan y el Mausoleo de Mohammed V permiten continuar el recorrido por la historia de Marruecos.

La Torre Hassan refleja las ambiciones imperiales de los almohades en el siglo XII, mientras que el mausoleo está vinculado a la historia del Marruecos contemporáneo.

Kasbah de los Udayas

La Kasbah de los Udayas muestra otra faceta de Rabat, con sus fortificaciones, estrechas calles y vistas sobre el Bouregreg.

Medina de Rabat

La medina de Rabat completa la experiencia con sus zocos, sus calles históricas y su patrimonio urbano tradicional.

Combinando estos lugares, es posible recorrer varios grandes periodos de la historia de la capital en un solo día.

¿Por qué visitar Chellah?

Chellah es mucho más que un conjunto de ruinas.

Permite comprender que la historia de Rabat no comenzó con los almohades ni con la creación de la capital moderna.

Ya había poblaciones viviendo y comerciando a orillas del Bouregreg varios siglos antes de nuestra era.

Aquí se desarrolló una ciudad mauritana.

Más tarde, Roma transformó Sala en una ciudad organizada alrededor de monumentos públicos.

Siglos después, los meriníes eligieron el mismo terreno para crear una necrópolis real.

Posteriormente, los arqueólogos comenzaron a revelar progresivamente las distintas capas de esta historia.

Todavía hoy, las excavaciones continúan enriqueciendo nuestro conocimiento.

Pocos sitios marroquíes permiten pasar de manera tan natural de una ciudad antigua a una necrópolis islámica en pocos minutos a pie.

Es esta superposición de civilizaciones la que constituye la verdadera riqueza de Chellah.

Aquí, la historia de Marruecos no se cuenta únicamente en los libros.

Se lee directamente en el paisaje.

Información práctica

Lugar: Rabat, orilla izquierda del Bouregreg

Nombre antiguo: Sala / Sala Colonia

Principales periodos: mauritano, romano y meriní

Periodo meriní: principalmente siglos XIII-XIV

Clasificación histórica: monumento histórico desde 1920

Patrimonio mundial: componente del bien de Rabat inscrito en el Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2012

Duración recomendada: aproximadamente 1h30 a 2h

Horario de invierno: 9:00-18:00

Horario de verano: 9:00-20:00

Ramadán: 9:00-16:00

Qué ver cerca: Torre Hassan, Mausoleo de Mohammed V, Kasbah de los Udayas y medina de Rabat

Fuentes y referencias

Consejo de MoroccoMuseum: no visite Chellah únicamente como una necrópolis meriní. Comience observando los restos de Sala e intente distinguir los diferentes periodos del sitio. Es comprendiendo la superposición de la ciudad antigua y el complejo medieval como la visita adquiere toda su dimensión.