Plaza El Hedim de Meknes: historia de la ciudad imperial
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Plaza El Hedim de Meknes: historia de la ciudad imperial

Descubre la plaza El Hedim de Meknes, frente a Bab Mansour. Conoce su historia, su relación con Moulay Ismail, la antigua medina y la ciudad imperial.

El equipo de MoroccoMuseum19 de agosto de 202613 min de lectura
Sumario

Plaza El Hedim de Meknes: historia de la gran plaza de la ciudad imperial

En el corazón de la ciudad histórica de Meknes, frente a la monumental Bab Mansour, se extiende uno de los espacios públicos más emblemáticos de la ciudad: la plaza El Hedim, también conocida como Lahdim o El Hédim.

Hoy animada por habitantes, visitantes, comercios y cafés, la plaza está estrechamente vinculada a la profunda transformación de Meknes emprendida a finales del siglo XVII por el sultán Moulay Ismail.

Su historia está directamente relacionada con la de la Ciudad Imperial de Meknes.

Cuando Moulay Ismail eligió Meknes como capital, puso en marcha un inmenso programa de construcción que incluía palacios, murallas, puertas monumentales, graneros, establos, jardines e infraestructuras hidráulicas.

La plaza El Hedim se convirtió entonces en un espacio estratégico entre la antigua medina y la nueva ciudad imperial.

Para comprender Meknes, es necesario comprender El Hedim.

Meknes antes de Moulay Ismail

La historia de Meknes es muy anterior a su época imperial.

Según la UNESCO, la ciudad fue fundada en el siglo XI por los almorávides como asentamiento militar.

Su nombre está relacionado con los Meknassa, una importante tribu amazigh establecida en esta región de Marruecos.

A lo largo de los siglos, Meknes se desarrolló bajo diferentes dinastías.

El periodo meriní dejó varios monumentos importantes, entre ellos la Madrasa Bou Inania de Meknes.

Sin embargo, la transformación más espectacular de la ciudad comenzó durante la segunda mitad del siglo XVII.

Moulay Ismail convierte Meknes en una capital imperial

En 1672, Moulay Ismail subió al trono.

Su reinado, que se prolongó hasta 1727, constituye un periodo decisivo en la historia de Meknes.

El sultán eligió la ciudad como capital y comenzó a crear un inmenso complejo real.

La UNESCO describe Meknes como la primera gran realización arquitectónica de la dinastía alauí.

Una nueva ciudad junto a la antigua medina

Moulay Ismail no se limitó a construir algunos palacios.

Desarrolló una verdadera ciudad imperial junto a la medina existente.

Se levantaron altas murallas.

Puertas monumentales controlaban el acceso a los diferentes sectores.

Detrás de estas fortificaciones se construyeron palacios, jardines, graneros, establos y grandes instalaciones destinadas a la corte y al ejército.

La plaza El Hedim apareció en el contexto de esta profunda transformación urbana.

¿Por qué se llama El Hedim?

El nombre El Hedim, también escrito Lahdim o El Hédim, se asocia generalmente con una palabra árabe relacionada con la demolición o los escombros.

Esta denominación hace referencia a las transformaciones realizadas durante la construcción de la nueva ciudad imperial.

Se demolieron construcciones y se despejaron espacios para permitir la creación del nuevo complejo real.

La gran plaza creada cerca de la medina conservó en su nombre el recuerdo de estas transformaciones.

Una plaza entre dos ciudades

Uno de los aspectos más interesantes de El Hedim es su ubicación.

A un lado se encuentra la antigua medina de Meknes.

Al otro se extendía la gigantesca ciudad real desarrollada por Moulay Ismail.

La plaza constituía así una zona de transición entre dos conjuntos urbanos.

La medina

La medina concentraba buena parte de las actividades comerciales, artesanales, religiosas y residenciales de la ciudad.

Sus calles albergaban zocos, mezquitas, funduqs, talleres y viviendas.

Todavía hoy se conservan allí numerosos monumentos históricos.

La ciudad imperial

Frente a este antiguo tejido urbano, Moulay Ismail desarrolló un complejo real de una escala completamente diferente.

Palacios, patios, jardines, reservas de alimentos, establos y fortificaciones formaban un conjunto destinado a expresar el poder del soberano.

El Hedim se encontraba precisamente en el punto de encuentro entre estos dos mundos.

Bab Mansour: la fachada monumental de El Hedim

Es imposible hablar de la plaza El Hedim sin mencionar Bab Mansour Laalej.

La puerta domina uno de los lados de la plaza y constituye actualmente uno de los monumentos más famosos de Meknes.

Marcaba una de las principales entradas monumentales a la ciudad imperial.

Una puerta iniciada bajo Moulay Ismail

Bab Mansour formaba parte del gran programa arquitectónico emprendido durante el reinado de Moulay Ismail.

Su construcción comenzó durante su gobierno.

Sin embargo, el sultán murió en 1727 antes de que la puerta estuviera terminada.

Fue completada durante el reinado de su hijo, el sultán Moulay Abdallah, en 1732.

Una arquitectura monumental

Bab Mansour destaca tanto por sus proporciones como por la riqueza de su decoración.

Su abertura central alcanza aproximadamente 8 metros de altura.

La fachada combina especialmente:

  • composiciones geométricas
  • mosaicos de zellige policromado
  • motivos vegetales
  • una gran inscripción caligráfica
  • columnas de mármol
  • capiteles de inspiración clásica

El conjunto refleja el refinamiento de la arquitectura monumental desarrollada en Meknes bajo los primeros soberanos alauíes.

Bab Mansour y la arquitectura de Meknes

La monumentalidad de Bab Mansour no debe considerarse de forma aislada.

Forma parte de un programa urbano mucho más amplio.

La UNESCO destaca que la ciudad imperial de Meknes presenta una notable combinación de elementos procedentes de la arquitectura y el urbanismo islámicos y europeos.

Este encuentro entre diferentes tradiciones arquitectónicas constituye una de las razones del excepcional valor patrimonial de Meknes.

Sus altas murallas, puertas monumentales y enorme complejo palaciego otorgan a la ciudad una fisonomía diferente de la de otras antiguas capitales marroquíes.

El Hedim y el palacio imperial

Bab Mansour marcaba la entrada ceremonial al complejo palaciego de Moulay Ismail.

Detrás de las murallas se extendía una verdadera ciudad real.

El palacio no estaba formado por un único edificio.

Se trataba de un inmenso conjunto compuesto por varias residencias, patios, jardines e infraestructuras.

Esta organización explica por qué los monumentos de la ciudad imperial están actualmente distribuidos sobre un territorio tan amplio.

Heri es-Souani: las reservas de la ciudad imperial

Entre los monumentos asociados a la ciudad imperial se encuentran los edificios generalmente conocidos como Heri es-Souani.

Estas grandes estructuras recuerdan la importancia de la logística necesaria para el funcionamiento de la capital de Moulay Ismail.

El complejo real debía abastecer a una numerosa corte, soldados y animales de los establos.

Por ello, grandes espacios de almacenamiento fueron integrados en el sistema palaciego.

Visitar El Hedim y después Heri es-Souani permite pasar de la fachada ceremonial de la ciudad imperial a sus infraestructuras.

Los grandes establos de Moulay Ismail

La ciudad imperial de Meknes también era conocida por sus importantes instalaciones ecuestres.

El caballo ocupaba un lugar central tanto en la organización militar como en la representación simbólica del poder.

Las estructuras relacionadas con los establos muestran la considerable escala del proyecto desarrollado por Moulay Ismail.

La UNESCO menciona expresamente los grandes establos, graneros y cisternas entre los elementos característicos de la ciudad imperial.

El estanque del Agdal

El gran estanque del Agdal también forma parte del paisaje monumental desarrollado alrededor del complejo real.

Estas importantes infraestructuras hidráulicas recuerdan que una capital imperial necesitaba disponer de considerables recursos de agua.

En Meknes, la arquitectura monumental y la ingeniería hidráulica formaban parte de un mismo proyecto urbano.

El Mausoleo de Moulay Ismail

Cerca de la ciudad imperial se encuentra también el Mausoleo de Moulay Ismail.

El monumento conserva la memoria del soberano que transformó profundamente Meknes.

Moulay Ismail reinó durante más de medio siglo, entre 1672 y 1727.

Su proyecto arquitectónico modificó de manera duradera la organización de la ciudad.

Todavía hoy, una gran parte de la identidad patrimonial de Meknes está directamente vinculada a su reinado.

La Madrasa Bou Inania de Meknes

Para comprender la historia de Meknes anterior a Moulay Ismail, también es importante descubrir la Madrasa Bou Inania.

A diferencia de la ciudad imperial alauí, esta madrasa pertenece al periodo meriní.

Recuerda que Meknes ya poseía una importante historia urbana, religiosa e intelectual antes de convertirse en capital imperial.

También existe una Madrasa Bou Inania en Fez.

Los dos monumentos no deben confundirse.

Sin embargo, ambos testimonian la importancia concedida a la enseñanza religiosa y a la arquitectura durante la época meriní.

Dar Jamaï: un palacio convertido en museo

No lejos de El Hedim se encuentra Dar Jamaï, un palacio construido en el siglo XIX.

Su arquitectura pertenece, por tanto, a una época muy posterior a la de Moulay Ismail.

El edificio permite descubrir otro periodo de la arquitectura residencial marroquí.

Hoy vinculado a la presentación del patrimonio musical marroquí, Dar Jamaï complementa especialmente bien una visita histórica de la plaza y la medina.

Una plaza vinculada al comercio

El Hedim no estaba relacionada únicamente con el poder imperial.

Su proximidad a la medina también la convertía en un espacio directamente conectado con las actividades comerciales.

Las puertas de las ciudades marroquíes constituían a menudo zonas estratégicas para los intercambios.

Comerciantes, artesanos, viajeros y habitantes circulaban diariamente por estos espacios.

Los funduqs de la ciudad acogían especialmente a comerciantes y sus mercancías.

La UNESCO destaca todavía hoy la presencia en Meknes de restos de funduqs, testimonios del antiguo tejido socioeconómico de la ciudad.

El Hedim en la actualidad

La función de la plaza ha evolucionado, pero El Hedim continúa siendo un importante espacio público de Meknes.

Durante el día constituye un punto de paso natural entre los zocos, la medina y los monumentos de la ciudad imperial.

Por la noche, el ambiente cambia.

La plaza se convierte en un lugar de paseo y encuentro para habitantes y visitantes.

Esta continuidad es importante.

El Hedim no es únicamente un escenario histórico.

Sigue siendo un espacio vivo en el corazón de Meknes.

El Hedim y Jemaa el-Fna: dos plazas con historias diferentes

La plaza El Hedim se compara a veces con Jemaa el-Fna de Marrakech debido a su papel como gran espacio público histórico.

La comparación puede ayudar a comprender su importancia urbana, pero ambas plazas poseen historias diferentes.

Jemaa el-Fna se desarrolló en el corazón de Marrakech y constituye desde hace siglos un importante espacio comercial y cultural.

El Hedim está profundamente vinculada a la transformación imperial de Meknes bajo Moulay Ismail.

Su relación con Bab Mansour y la ciudad real constituye, por tanto, una de sus principales características históricas.

Meknes, Patrimonio Mundial de la UNESCO

La Ciudad Histórica de Meknes está inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1996.

La UNESCO considera Meknes un ejemplo especialmente completo de una capital del Magreb del siglo XVII.

La ciudad destaca especialmente por:

  • sus imponentes murallas
  • sus puertas monumentales
  • su medina histórica
  • su ciudad imperial
  • sus palacios
  • sus graneros
  • sus establos
  • sus mezquitas
  • sus madrasas
  • sus antiguos funduqs

El valor de Meknes reside también en la coexistencia entre la antigua medina y la ciudad imperial creada por Moulay Ismail.

La plaza El Hedim se encuentra precisamente en la articulación de estos dos conjuntos.

De Meknes a Volubilis

Una visita a Meknes puede completarse fácilmente con el descubrimiento de Volubilis, situada al norte de la ciudad.

El yacimiento arqueológico conserva los vestigios de una de las principales ciudades antiguas de Marruecos.

Templos, casas, mosaicos, un arco monumental y edificios públicos permiten descubrir un periodo muy diferente de la historia regional.

Combinar Meknes y Volubilis permite así recorrer varios siglos de historia en un mismo destino.

Moulay Idriss Zerhoun

Cerca de Volubilis se encuentra también Moulay Idriss Zerhoun.

La ciudad está estrechamente vinculada a la memoria de Moulay Idriss I y a los orígenes de la dinastía idrisí.

Un recorrido que combine Meknes, Volubilis y Moulay Idriss Zerhoun permite descubrir tres periodos muy diferentes de la historia de Marruecos:

  • la Antigüedad en Volubilis
  • los inicios de la historia idrisí en Moulay Idriss Zerhoun
  • la capital imperial alauí en Meknes

De Meknes a Fez

Meknes también se combina naturalmente con el descubrimiento de Fez.

Ambas ciudades son antiguas capitales imperiales, pero su patrimonio cuenta historias diferentes.

En Fez, monumentos como Al Quaraouiyine, la Medersa Al-Attarine, la Medersa Bou Inania, el Museo Nejjarine o las Curtidurías Chouara dan testimonio del papel intelectual, religioso y artesanal de la ciudad.

En Meknes, la monumentalidad de la ciudad de Moulay Ismail domina más el paisaje histórico.

Descubrir ambos destinos permite así comprender mejor la diversidad de las antiguas ciudades imperiales marroquíes.

¿Qué visitar alrededor de la plaza El Hedim?

La plaza constituye un excelente punto de partida para descubrir Meknes a pie.

Bab Mansour

Comience observando Bab Mansour, justo enfrente de la plaza.

Tómese el tiempo de examinar su decoración, sus zellige, sus motivos geométricos y sus inscripciones.

La medina de Meknes

Desde El Hedim, continúe por las callejuelas de la medina.

Zocos, talleres, mezquitas y casas antiguas permiten descubrir el tejido urbano histórico de la ciudad.

Medersa Bou Inania

La Medersa Bou Inania de Meknes permite remontarse a la época meriní y descubrir otro periodo de la historia de la ciudad.

Dar Jamaï

Dar Jamaï permite explorar la arquitectura palaciega marroquí del siglo XIX y constituye una parada natural alrededor de El Hedim.

Mausoleo de Moulay Ismail

Continúe hacia el Mausoleo de Moulay Ismail para profundizar en la historia del soberano que convirtió a Meknes en su capital.

Heri es-Souani

Termine el recorrido por la ciudad imperial con los grandes edificios asociados a los Heri es-Souani y las infraestructuras desarrolladas bajo Moulay Ismail.

Un itinerario para comprender Meknes

El Hedim no debe visitarse como una simple plaza.

Constituye una excelente introducción a la historia de Meknes.

El Hedim permite comprender la transformación urbana de la ciudad.

Bab Mansour representa la monumentalidad del poder imperial.

La Medersa Bou Inania recuerda el legado meriní.

El Mausoleo de Moulay Ismail cuenta la historia del soberano que transformó Meknes.

Heri es-Souani revela la inmensa infraestructura necesaria para el funcionamiento de la ciudad imperial.

Dar Jamaï da testimonio de un periodo más reciente de la arquitectura palaciega marroquí.

Estos monumentos forman en conjunto un recorrido que permite leer varios siglos de la historia de Meknes.

¿Por qué visitar la plaza El Hedim?

Porque permite comprender la ciudad incluso antes de entrar en sus monumentos.

Por un lado, las callejuelas de la antigua medina.

Por el otro, Bab Mansour y la antigua ciudad imperial.

Entre ambos, una vasta plaza nacida de las transformaciones emprendidas cuando Moulay Ismail decidió convertir Meknes en su capital.

Esta posición hace de El Hedim mucho más que un simple lugar de paso.

Constituye uno de los mejores lugares para comprender el encuentro entre la medina histórica y el Meknes imperial.

Plaza El Hedim: el corazón histórico de Meknes

Desde hace más de tres siglos, el entorno de El Hedim acompaña las transformaciones de Meknes.

La capital de Moulay Ismail ya no ejerce la función política que poseía en el siglo XVII.

Pero sus murallas, sus puertas y sus monumentos siguen ahí.

Frente a la plaza, Bab Mansour sigue siendo el símbolo más espectacular de esta ambición imperial.

Detrás de ella se extendía antaño el inmenso complejo real.

Al otro lado comienza la medina y su tejido urbano antiguo.

Pocos lugares permiten leer con tanta claridad la historia de Meknes en el espacio.

El Hedim no es, por tanto, solo la gran plaza de Meknes: es uno de los puntos de encuentro entre las diferentes historias de la ciudad.

Leer también

  • Meknes: historia y patrimonio de la ciudad imperial
  • Bab Mansour en Meknes: historia y arquitectura
  • Medersa Bou Inania de Meknes: historia y visita
  • Mausoleo de Moulay Ismail: historia de la ciudad imperial
  • Heri es-Souani: los graneros y establos de Moulay Ismail
  • Dar Jamaï en Meknes: del palacio histórico al museo
  • Volubilis: descubrir la ciudad antigua de Marruecos
  • Moulay Idriss Zerhoun: historia y patrimonio
  • Fez: patrimonio, medina y monumentos históricos

Fuentes y referencias