Fundación y apogeo saadí
Las Tumbas Saadíes fueron construidas durante el reinado del sultán Ahmad al-Mansur (1578-1603), arquitecto del poder saadí. La Sala de las Doce Columnas, joya del sitio, fue erigida para acoger su propia sepultura y las de sus hijos. Sus 12 columnas de mármol de Carrara, su cúpula de mocárabes dorados y sus refinados zellige la convierten en una obra maestra del arte islámico en Marruecos.
El sepultamiento y el redescubrimiento
Tras la caída de los saadíes y la llegada de los alauitas en el siglo XVII, el sultán Muley Ismail hizo tapiar la entrada principal de las tumbas —prefiriendo borrarlas de la memoria antes que destruirlas. El sitio quedó olvidado durante dos siglos enteros. En 1917, unas fotografías aéreas francesas revelaron un espacio desconocido en la Kasbah. Las excavaciones sacaron a la luz los mausoleos, prácticamente intactos.
Lo que albergan las tumbas
Las 166 sepulturas se reparten en tres espacios:
- Sala de las Doce Columnas: Ahmad al-Mansur y sus hijos — decoración máxima
- Sala de los Tres Nichos: madres de los sultanes y niños reales
- Jardín: más de 100 estelas de sirvientes reales
Arquitectura y decoración
La cúpula de la Sala de las Doce Columnas combina mocárabes dorados (estalactitas talladas que representan el cielo islámico), columnas de mármol de Carrara, estucos cincelados y zellige multicolor en una composición que no tiene equivalente en el Magreb. El refinamiento de la decoración saadí —heredera de la tradición arabigoandaluza de Granada— alcanza aquí su expresión más lograda.
Tras la visita, muchos viajeros continúan hacia el Palacio El Badi, a pocos minutos a pie, para prolongar el descubrimiento del patrimonio saadí de Marrakech.





